
En medio de las turbulencias, Omar Asad, que ayer no pudo dirigir desde el banco de suplentes porque ingresó tarde en el campo de juego y fue expulsado por el árbitro Pompei. El Turco tuvo la mira puesta en su nuevo equipo, en las virtudes y los defectos, pero no dejó pasar por alto la sanción del juez y señaló: "Pompei me encaró y me dijo tomátelas . Si queremos erradicar la violencia, tenemos que empezar desde adentro". Encima, lo curioso de todo, es que su ayudante, Oscar Pacha Cardozo, también fue expulsado pero por entrar tarde... en el segundo tiempo.
Se dirá con certeza que la igualdad tuvo matices, y la balanza podría volcarse para alguno de los dos premiándolos con tres puntos. Una aparición por sorpresa de Aureliano Torres con un remate de derecha que provocó una atajada fabulosa de Peratta, o la siempre incisiva presencia de Mauricio Sperdutti, en el local. Momentos, de uno y otro, con una mayor predisposición de los rojinegros en el segundo tiempo, dueños absolutos de los espacios, esclavos de su falta de ideas en el ataque. ¿San Lorenzo? Poco y nada.
Es envidiable la energía de Omar Asad, que le permite ver de manera positiva el futuro y no caer en análisis negativos, que puedan seguir condicionando el ánimo del plantel. "Faltó el gol; hubo muchas imprecisiones, pero veníamos de una situación complicada. Teníamos que sumar, no cometer errores", aclaró desde su perspectiva. El resto de sus declaraciones caminaron en el mismo sentido. No se trata de fijar hipótesis descabelladas, pero sus dichos chocan con la realidad de un equipo desmotivado.
Seguramente en la cabeza del Turco habrá proyectos, nombres, cambios, pero vale insistir en cuanto le pudo haber servido esta pálida y deshilachada actuación frente a Newell's, que marcha último, para sacar conclusiones.
Como si los veinte mil asistentes hubieran asistido a una alta demostración de fútbol, Asad ponderó su equipo: "Me gustó el orden; yo se lo marqué a los jugadores. Ante un equipo joven, con ganas y movilidad, había que ser ordenados. De contraataque tuvimos un par de situaciones, pero no las aprovechamos. Igual, me voy muy conforme con el rendimiento. Yo sabía que esto no iba a ser fácil".
Torrente no se quedó atrás: "Debimos ganar, hubiera sido justo", agregó poniendo como fundamento la movilidad de Vangioni y el encendido Sperdutti. Pero no hay dudas de que empataron en todo.
Cambios. Se vienen cambios en San Lorenzo, la renovación del plantel, la decisión de ser protagonistas, la pretensión de tener autoridad dentro de la cancha. Asad, francamente positivo, lo hará con poco dinero, habida cuenta del pasivo de 110 millones de pesos del club que conduce Abdo.
La lluvia empapó de aburrimiento el empate. Sólo les queda, a una fecha del final, pensar en que siempre que llovió, paró.
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