domingo, 13 de marzo de 2011

Aureliano Torres metió un golazo, pero asume que le pegó “al arco, pero no le apunté al ángulo”


Feliz, destaca que “ganarle a Boca es un envión lindo”.

Escueto, Aureliano Torres se presta a la pregunta periodística. ¿Que cómo se dice papá en guaraní? “Apé”, educa el paraguayo, héroe azulgrana ahora y siempre, porque el golazo que hizo significó un nuevo triunfo de San Lorenzo ante Boca, para que el Ciclón se aleje un escalón más en el historial del derby. Consciente de la situación, Torres asume que “ganarle a Boca es un envión lindo para lo que viene. Ojalá podamos aprovecharlo y pelear arriba”.

Sobre la jugada del gol, en la que avanzó unos 20 metros sin que ningún rival saliera a marcarlo (incluso tocó la pelota seis veces en ese trayecto), lejos estuvo de querer quedar como un especialista: “Tuve mucho espacio y le pegué al arco, pero no le apunté al ángulo. Por suerte se metió”. Y, con una sonrisa envidiable, el volante, que ya enterró aquel rechazo que los hinchas sentían por él, contó que “Rambert ya me había dicho en el partido anterior que iba a hacer un gol”.

No hay comentarios: