martes, 11 de enero de 2011

Rovira definió tras un pique largo y puso el 3-2 para San Lorenzo, que siempre estuvo arriba gracias a Benítez y Herner.


Para Independiente gritaron Nieva y Parra, de penal. Lindo estreno veraniego.

Hubo de todo. Cinco goles, como para empezar a mostrar algo de emociones futboleras en este arranque del 2011, aunque no sea oficial, aunque los puntos todavía esperan. San Lorenzo e Independiente armaron un partido que tuvo muchos condimentos: primero, el roce, choques, golpes (Albil cabeceó un palo de su arco) y murras (Patito Rodríguez sufrió un fuerte golpe en el inicio), pero, sobre todo, en Mar del Plata hubo desparpajo.

Tanto Ramón Díaz como Mohamed utilizaron a varios juveniles, porque la pretemporada recién arranca, y el rodaje para los titulares llegará más adelante. Así y todo, con los músculos entumecidos y el receso no tan lejano, los dos armaron un partido entretenido, abierto, con Independiente más controlador, con San Lorenzo más punzante.

Nahuel Benítez puso el 1-0 con un potente zurdazo. Brian Nieva empardó con una linda definición. Los pibes se divertían en La Feliz. En la segunda etapa, Diego herner metió un frentazo a la carrera para el 2-1, tras un córner. Y al toque, Aureliano manoteó a Báez tras un centro y Pitana cobró un penal que Parra cambió por el 2-2. ¿Listo? ¿Guardamos la sombrilla? No: todavía faltaba un paseíto por La Rambla, esa corrida tremenda de Gonzalo Rovira desde la mitad de la cancha a pura potencia para definir con un toque a un costado, a diez minutos del final.

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